
Puerta cerrada de golpe: la apertura más habitual
La mayoría de avisos llegan por un portazo: una corriente de aire, la prisa por bajar la basura o un niño que cierra desde el rellano. Si la llave no estaba echada, la puerta solo queda retenida por el resbalón, la lengüeta inclinada que entra en el cerradero. En ese caso trabajamos por la holgura entre la hoja y el marco con láminas flexibles y herramientas finas, sin taladrar ni desmontar nada.
El resultado es una puerta que se abre y sigue funcionando igual que antes. Si el resbalón está muy protegido, por ejemplo por un burlete grueso o por una puerta blindada bien ajustada, lo valoramos en el sitio y le explicamos qué alternativas hay antes de tocar la cerradura.
Cuando la llave está echada o se ha perdido
Con la cerradura cerrada con llave, el trabajo depende del cilindro. Los bombines corrientes admiten técnicas de apertura sin rotura que manipulan los pitones desde el propio canal de la llave. Los cilindros de seguridad están diseñados precisamente para resistirlas, y ahí la apertura exige más paciencia y más oficio.
Si no hay forma de abrir sin daños, sacrificamos el bombín, que es una pieza sustituible, y nunca la hoja ni el marco. En la misma visita montamos un cilindro nuevo y le entregamos sus llaves, de modo que la puerta queda cerrada y segura esa misma noche, sin depender de una segunda cita.
Viviendas, locales, trasteros y garajes
No todas las aperturas son de la puerta de casa. En El Campello abrimos también locales comerciales, trasteros de comunidad con candado o cerradura de sobreponer, buzones, puertas peatonales de garaje y cancelas de parcela. Cada una tiene su mecanismo y su punto débil, y conviene llegar con la herramienta adecuada para no improvisar.
En los chalets de Busot, de Aigües o de las urbanizaciones de Mutxamel es frecuente que la llave de la cancela y la de la vivienda compartan llavero. Si se ha perdido, abrimos ambas puertas y, si lo desea, cambiamos los cilindros para que una sola llave nueva sirva para las dos.
Antes de abrir, una comprobación necesaria
Abrir una puerta ajena sería un problema para todos, así que antes de hacerlo comprobamos que usted tiene derecho a entrar. Nos basta con un documento de identidad y algo que le vincule con la dirección: un contrato de alquiler, un recibo o la confirmación del propietario. Si todo está dentro, lo revisamos nada más abrir.
Después le enseñamos cómo ha quedado la cerradura y le decimos si ha sufrido. Si ha perdido las llaves o se las han robado, le recomendamos cambiar el cilindro en ese momento, porque quien las tenga podría usarlas. Si solo se le quedaron dentro, no hace falta tocar nada más.
Preguntas sobre apertura de puertas
¿La puerta queda como estaba después de la apertura?
Si solo estaba cerrada con el resbalón, sí: la abrimos por la holgura del marco y no queda ninguna marca. Con la llave echada depende del cilindro; si hay que romperlo, se sustituye en el momento y la puerta queda funcionando con llaves nuevas.
¿Abren también puertas blindadas?
Sí. Las puertas blindadas suelen tener varios puntos de cierre y cilindros más resistentes, así que la apertura pide más técnica. Aun así, empezamos por los métodos sin daños y, si hay que actuar sobre el cilindro, lo reponemos por uno de seguridad equivalente o mejor.
¿Qué hago si dentro se ha quedado un niño o una persona mayor?
Llámenos enseguida y díganos si la persona se encuentra bien. Si cree que corre peligro, avise también a los servicios de emergencia. Mientras tanto, intente hablar con ella a través de la puerta para que se mantenga tranquila y lejos de la cerradura.
¿Abren trasteros y puertas de garaje de comunidad?
Sí. Abrimos trasteros, buzones y puertas peatonales de garaje, siempre que quien nos llama tenga derecho a acceder. En los espacios comunitarios conviene que el presidente o el administrador esté al tanto, sobre todo si hay que cambiar el cilindro.
Opiniones de clientes
Trabajo limpio y rápido. Los recomiendo.
Very friendly and did a great job on our blinds.
Puntuales y profesionales. Un acierto.